<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299</id><updated>2012-02-16T15:55:25.019-08:00</updated><title type='text'>Una larga marca de goma sobre el asfalto</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-4085369270397557567</id><published>2010-04-06T07:41:00.000-07:00</published><updated>2010-04-06T07:44:02.595-07:00</updated><title type='text'>"LA"</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para leer escuchando “Soldado” de La Secreta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvo esperando toda la tarde. Había hecho calor durante cuánto? Cinco, seis meses ininterrumpidos.&lt;br /&gt;Venía del Sur. De muy abajo. Del río verdoso, del mar amarronado, medio mezclados la sal y el barro color león (en realidad color mierda pero, dónde queda la poesía y el orgullo nacional?).&lt;br /&gt;Por esas vueltas absurdas del destino y de la diplomacia internacional –la que siempre había llevado de la nariz al Uruguay- un uruguayo, milico de profesión, bah..había terminado como adjunto militar del Ejército Boliviano.&lt;br /&gt;Y por coincidencias aún más ridículas, aquél hijo de pequeñoburgueses montevideanos estaba esa tarde de marzo, ése domingo de Pascuas, oliendo como un perro, el fresco del viento sureño colándose por las rendijas de la trinchera.&lt;br /&gt;Era el año 1935. La guerra estaba muerta, si alguien puede matar a la guerra. O mejor, media dormida, cansada de tanto machacar sobre el viejo amasijo de hueso, carne, pelo y membrana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uruguayo era tirador experto.&lt;br /&gt;Graduado con honores en la promoción del ´31, había viajado en el ’33 con una expedición milico-diplomática para asistir a la proclamación del nuevo Canciller alemán. Un cabo austríaco que había peleando con cierta bravura en la carnicería de Somme en la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;El tipo sabía transmitir su entusiasmo. Y si bien le pareció bastante más bajo y pequeño de lo que aparentaba en los noticieros del cinematógrafo y en las fotos de los diarios, resultó un auténtico seductor de masas. Y más cuando tuvo la deferencia de acercarse a las delegaciones venidas de toda Sudamérica y dirigir unas palabras improvisadas (y mucho más cálidas que en el discurso para las ochenta mil personas en el estrado), mirándonos de vez en cuando a los ojos.&lt;br /&gt;En todo eso pensaba Martín, “el charrúa” como le decían los paraguayos…el  “urú” como preferían llamarle los bolivianos. Apelativos definitivamente más afectuosos que el áspero “kurepa” tan popular entre la tropa y la oficialidad de esas latitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad Martín tenía poco que ver con su apodo de indio.&lt;br /&gt;De hecho, cuando viajó a Alemania con los ojos claros y la cabeza afeitada a cero (que disimulaba una calvicie jamás asumida) podía haber pasado por un soldado más del flamante Tercer Reich, e incluso, mimetizarse con la guardia personal del tal Adolfo, a no ser por sus escasos ciento setenta y siete centímetros, bastante alejados del metro ochenta y cinco exigido para formar parte de esta tropa de élite del nuevo gran hombre de Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una garúa fría lo despertó de sus divagaciones.&lt;br /&gt;Instintivamente apretó contra el pecho el Mauser (alemán, no ésa copia barata hecha en las armerías de Córdoba). El corazón le contestó, haciéndole saltar el arma sobre los botones dorados de la guerrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Salimos en cinco urú” me dijo el teniente al pasar.&lt;br /&gt;Otra carga.&lt;br /&gt;Cuántas ya?&lt;br /&gt;Persistente como el calor chaqueño, la decisión del Alto Mando boliviano en machacar las posiciones paraguayas con cargas inútiles a bayoneta calada y sin protección artillera, me sonaban más a obstinación megalómana que a verdadera estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jacinto y Marquitos servían la Vickers de la derecha.&lt;br /&gt;Anastasio y Pablo una añosa Gattlings a la izquierda.&lt;br /&gt;Yo, como francotirador, ocupaba la posición más elevada sobre la duna. Sin más protección que una piedra chata que apenas sobresalía y que más delataba mi posición de lo que me preservaba de las ráfagas y disparos paraguayos.&lt;br /&gt;Contaba igual, con la ventaja de un lente Bausch &amp;amp;Lomb  que transformaba mi k98 en un instrumento de precisión milimétrica a la hora de elegir blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la tropa, unos veinticinco, treinta adolescentes muertos de miedo y de hambre, avanzarían a campo raso, ignorando el fuego cruzado de las Madsen de apoyo (habíamos contado seis en todo el perímetro), las Browning pesadas (de éstas los paraguas sólo tenían dos gracias a dios) y sus propios Mauser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ataque fue breve.&lt;br /&gt;Si hubiese dependido de nosotros habría terminado en otro intento inutil por tomar el bosquecito y el pozo.&lt;br /&gt;Poco podían hacer nuestras dos ametralladoras, un solitario francotirador y un puñado de  famélicos niños gritones, contra la precisión de tiro y la decisión de ciento cincuenta paraguayos bien pertrechados y mejor resueltos a defender su tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como vaticinaba Adolfo en Nuremberg: “la guerra moderna será la guerra de la aviación y las divisiones mecanizadas en movimiento constante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la verdad sea dicha, aquél solitario Caproni, llegó justo y para mejor, los dos tanques Vickers aparecieron echando el monte entero entre vapores de diésel y rezongos metálicos, en el preciso momento que la cosa estaba perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había gastado quince peines.&lt;br /&gt;A cinco por peine andaba ya agotando la munición.&lt;br /&gt;Capaz que por la refrescada, o las ganas nomás de morir por la patria, los paraguayos se habían quedado más quietos de lo habitual, al punto que un servidor tenía ya en su haber doce seguros y siete probables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la cosa estaba negra hasta que el avión y los tanques decidieron el partido.&lt;br /&gt;Y de nuevo el hueso, la carne, el pelo y la membrana.&lt;br /&gt;Pero esta vez, por suerte, todo de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serían unos doce prisioneros. Pura tierra. Tan pero tan sucios que sólo se les veían los ojos muy abiertos, calculo que del julepe por terminar  atados y vendados contra un Palo Santo llenos de agujeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daba gusto verlos caminar, derechitos, en fila hacia nuestro campamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno se me acercó cuando pasaba.&lt;br /&gt;Me pidió fuego.&lt;br /&gt;No tenía: el puto Caproni se lo había hecho saltar del bolsillo durante el bombardeo.&lt;br /&gt;Así lo contó. Con voz de mitaí, como le dicen acá a los botijas.&lt;br /&gt;Con esa levedad impropia para un tipo baqueteado por la lucha.&lt;br /&gt;Se levantó el quepi mugriento y me miró a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse el Mauser a la espalda.&lt;br /&gt;Me llevé la mano derecha al bolsillo de los fósforos.&lt;br /&gt;El viento del Sur soplaba fuerte. Con la izquierda hice pantalla para proteger la llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La miré.&lt;br /&gt;Ojos negros, pestañas enormes, pelo crespo, de bicho salvaje.&lt;br /&gt;Me sonrió con esa sonrisa cómplice de las que te dicen “sé que te gusto, que te gusto mucho, pero nunca me vas a tocar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras sus labios finos sostenían el pucho, sus manos pequeñas desprendieron el botón de mi cartuchera y de un solo movimiento, le quitaron el seguro a mi Parabellum y dispararon una sola vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La macana fue que me dijo “chau alemán” antes de apretar el gatillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo vuelvo ahora pa´decirle que soy uruguayo?&lt;br /&gt;Chá digo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Al Viejo Divino de Ernst Hemingway…porque nadie como vos a la hora de escribir sencillito y potente).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-4085369270397557567?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/4085369270397557567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/04/la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/4085369270397557567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/4085369270397557567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/04/la.html' title='&quot;LA&quot;'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-8193326795856787698</id><published>2010-03-23T12:19:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T09:46:26.637-07:00</updated><title type='text'>Composición Colectiva por Entregas de Florencia Parodi y Anibal Rey</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"FRUTILLITA"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanza lentamente pasando desapercibido. Nadie le presta demasiada atención, es curioso como los atractivos más insólitos se consumen en la rutina de los lugares más olvidados. Es el único colectivo que tiene nombre. Puede deducirse que el nombre lo tiene porque su pueblo, que se llama el Pueblo al lado del lago, es conocido por sus plantaciones de frutillas, pero también podría decirse que simplemente les gustó y así quedó.&lt;br /&gt;El primer día que lo vi me causó un poco de gracia, de hecho creo haberme reído. La palabra que los escritores utilizarían sería: pintoresco. Para mí no solo fue pintoresco, sino que tenía alrededor un halo de magia que lo hacía brillar en la nube de polvo que llevaba siempre consigo.&lt;br /&gt;En el Pueblo al lado del lago no existen grandes sorpresas, salvo las lluvias acompañadas de viento sur que aparecen cuando la paciencia llega al punto límite. Capaz por eso, sus habitantes han perdido la capacidad de sorprenderse y tal vez la ausencia de esta capacidad es la que los llevó a no percibir un pequeño detalle: Una vez al mes, el Frutillita no sigue su recorrido habitual.&lt;br /&gt;Sí, se llama así, es medio puto el nombre, pero le pusieron así.&lt;br /&gt;Me mudé al Pueblo al lado del lago porque necesitaba terminar mi tesis, trataba sobre manifestaciones artísticas culturales y otros tantos sustantivos. La tesis quedó parada como yo en el pueblo. Cuando llegué me ahogó el calor y creí que nunca podría acostumbrarme, pero con el correr de los meses esa sensación de estar al borde de la exasperación, terminó. Los calores son densos, húmedos y no importa durante cuanto tiempo se esconda el sol, los huesos no pierden la temperatura y el cuerpo nunca se enfría.&lt;br /&gt;¿Qué por qué me quedé? Lo que a mí me sostuvo la mano cuando decidí partir, fue sin duda alguna, el Frutillita.&lt;br /&gt;Sus colores son vivos, evitando que se pierda en la humareda, el tamaño acorde a las calles y su forma cuadrada le da ese toque pueblerino que no podría faltar en los libros de cuentos infantiles. Subí pocas veces, generalmente busco lo que quiero caminando, pero estoy obsesionado con este colectivo, sobretodo porque soy el único que se da cuenta que una vez al mes, esquiva su recorrido habitual.&lt;br /&gt;Lo noté por primera vez un 17 de diciembre. Caminaba lánguido por el calor mientras disfrutaba del perfume a flor de coco. Llegó un momento en que realmente no pude mantenerme en mis pies y me apresuré hasta la parada de colectivos más adelante. Mientras esperaba al Frutillita, se unió a mi Celeste, la profesora del coro de la Iglesia, intercambiamos algunas palabras sobre el calor y las navidades. Me contó y muy en secreto, que estaba ensayando canciones nuevas para la Navidad y que sería una sorpresa nunca antes experimentada en el pueblo, cuando le pregunté cómo hacía para mantener en secreto algo que compartía con 30 niños, me dijo que los tenía bajo la amenaza de dejarlos sordos con una nota secreta del piano que solo ella conocía. Luego de contarme con qué otros artilugios logró amenazarlos, me dio la bendición y subió a la línea 3.&lt;br /&gt;Habían transcurrido ya 40 minutos de la hora en la que pasaba el Frutillita y era solo éste el que podía llevarme a donde quería ir. Apelé a la lógica y esta a mi paciencia, recordando que Gladys iba todos los martes a lo de su hermana y que el chofer la esperaba mientras ella subía y recordaba que había olvidado algo unas 5 veces.&lt;br /&gt;Vi aflorar de entre las copas de los árboles un colectivo que no era el Frutillita. Sin embargo me reconfortó escuchar el sonido de un motor, por unos instantes estaba a salvo de mi mismo. Cuando cruzó frente a mi pude confirmar que efectivamente no era el que esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya habían pasado 2 horas, esta vez Gladys se había pasado de la raya. Pero decidí, como no tenía gran cosa que hacer, esperar media hora más. Me puse entonces a contar las hormigas de una larga fila que cruzaba entre mis zapatos, me causó gracia pensar que para ellas era una especie de coloso de Rodas con vida, o tal vez un gran túnel que las resguardaba del sol durante unos escasos centímetros. Pasó la media hora, la otra mitad y finalmente media más. Agarré mis cosas y volví a casa más que confundido, casi contrariado. En el camino me encontré con Luciano, un artista de esos que llegan al Pueblo al lado del lago buscando inspiración y terminan descubriendo que tal vez ya nunca más la encuentren. Iba cargado de bolsas y cuando me acerqué pude ver las brillantes gotas de sudor que recorrían su rostro como una expresión de rebelión de sus músculos ante el esfuerzo al que eran sometidos.&lt;br /&gt;-Buenas, buenas, ¿para donde vas?  -dije con un intento de amabilidad&lt;br /&gt;-Voy para mi casa, vengo de hacer compras, hay que estar preparado, dicen que se viene una tormenta –dijo esto último mirando al cielo como tratando de interpretar el lenguaje oculto de las nubes.&lt;br /&gt;-No había escuchado nada, bueno, la verdad hace tiempo no lo presto atención a las noticias, como en el Pueblo al  lado del Lago nunca pasa nada… -mi frase quedó involuntariamente suspendida en el denso calor. Esperé tres horas al Frutillita y no apareció, hoy es el día no?&lt;br /&gt;-Si, hoy es el día, pero el Frutillita nunca falta.&lt;br /&gt;-Eso es lo extraño&lt;br /&gt;-Ha de ser Gladys –dijo mirando hacia ambos lados de la avenida&lt;br /&gt;-Gladys solo se retrasa media hora máximo&lt;br /&gt;-Capaz Gladys finalmente lo dejó entrar a su casa –me hizo un gesto al que no respondí- al chofer digo…&lt;br /&gt;-Sigue siendo extraño, no te parece?&lt;br /&gt;-No, no dijo usted mismo que en el Pueblo al lado del lago nunca pasa nada? –volvió a tensar sus brazos al agarrar sus bolsas-ya va a venir. Se me hace tarde, nos vemos!&lt;br /&gt;Se alejó tarareando una canción que no llegué a reconocer.&lt;br /&gt;Retomé el camino. Cada tanto miraba el cielo buscando una señal de la tormenta, pero solo veía lo mismo de siempre: un cielo desafiante que busca llevar la tolerancia humana al límite. Ninguna gota mesías caería.&lt;br /&gt;Martes y no hay Frutillita. Todos los lunes, martes y jueves. Martes y no apareció.&lt;br /&gt;Ese fue el día en que descubrí que el Frutillita desvió su propia ruta. Y ese fue el día en que mi obsesión comenzó. Pero eso no fue el día en que descubrí que otra ruta tomaba. Ese fue otro día, totalmente distinto a este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté más cansado que despierto. Me di una ducha de agua fría y me preparé el desayuno. Ese día me tocaba ayudar a Luciano a clasificar unas alcancías para enviar a la capital, se expondrían en una feria para extranjeros. Como de costumbre, no leí las noticias ni nada. Solo me detuve media hora a continuar una novela que me tenía hipnotizado. Nunca leo libros dos veces, aunque los olvide completamente. Me gustan las sorpresas y leer el mismo libro es como esa frase de los yankees Been there, done that, bought the t-shirt.&lt;br /&gt;El viento levantaba el polvo de las calles y hacía imposible fijar la vista hacia delante mucho tiempo. Iba entonces mirando el piso y tapándome la cara con la mano, cuando sentí un motor pasar muy cerca. Di media vuelta y allí estaba impávido el Frutillita. Corrí, lo más rápido que pude y cuando el chofer pudo verme, porque estoy seguro que me vio, cerró la puerta bruscamente. Grr, más confundido y enojado que nunca lo seguí. Corrí como un loco hasta que no pude verlo más. Maldije y me juré azotar a ese infame chofer. Cuando finalmente llegué a lo de Luciano, una hora más tarde, recibí un sermón sobre responsabilidad y me puse a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya iba por la quinta caja de alcancías cuando de vuelta el Frutillita pasaba altanero frente a mis narices; para mi suerte, la parada estaba a media cuadra, así que dejé mis cosas y volví a correr. Alcancé a sostener la puerta cuando ya estaba a la mitad, me agarré lo más fuerte que pude mientras miraba al chofer desafiante, como el cielo nos mira en el verano cuando sufrimos el calor. Pagué el pasaje y me senté en el segundo asiento. El chofer me miró por el retrovisor y creo que incluso sentí la herida que me hubiese dejado si su mirada lanzara objetos contundentes. Traté de disimular lo feliz que estaba de haberle ganado y miré hacia afuera como si no entendiera nada de lo que pasaba. Llevaba pocos pasajeros, una señora con un sombrero amarillo, un niño con una bolsa y mil pescaditos de esos que mueren al día siguiente reventados con migas de pan. También iba una chica, adolescente, le calculé unos 16 años. Llevaba el pelo recogido con un moño rojo muy grande y llamativo, casi para recordarla como “la chica del moño rojo”.&lt;br /&gt;Hicimos el recorrido de costumbre, las 10 paradas por el Pueblo al lado del lago y cuando ya íbamos por la novena, el chofer me preguntó si no tenía pensado bajarme nunca, a lo que respondí que naturalmente si, pero que me bajaría recién en la parada final. Entre rezongos siguió el camino. Resultaba extraño que me preguntara a mi si pensaba bajarme ya que los demás pasajeros tampoco tenían intenciones de hacerlo, ¿por qué estaba tan preocupado por mí? Al llegar a la última parada, el chofer giró y me dijo en forma muy poco amistosa: Llegamos, recalcando cada sílaba como si fuese un estudiante de oratoria. Miré a mi alrededor y ninguno de los otros bajaba tampoco. Le pregunté entonces por qué nadie bajaba, si acaso volvería a hacer el recorrido. Nos miramos durante unos segundos, de vuelta el dolor punzante de sus cuchillas virtuales en mi estómago (pero pude soportarlo), nos miramos fijamente hasta que sentí el estruendo de la puerta al cerrarse y medio confundido escuché al chofer decir, casi balbucear: "No se lo merece"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora del sombrero fue la primera en hablar: yo, la duquesa de Southampton, entrego mi blasón al primer lacacayo que se me cruce si éste no ha sido el peor viaje de mi vida desde aquel trayecto infernal en medio del bombardeo de Coventry…ése bandido de Goering…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es Coventry madame? Y quién es Goering? Pregunó el niño haciendo girar la bolsa de peces frente a sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coventry es la ciudad de sus bisbuelos, Lord Essex, y Goering un viejo puerco de la Luftwafe, cargado de medallas que jamás ganó y que dio por tierra su trasero  cuando la gloriosa R.A.F. decidió que los cielos de las Islas eran demasiado pequeños para sus aviones y los nuestros. Dios salve a nuestros muchachos y a nuestra amada Reina!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La reina usa unos sombreros horribles y sólo por su escaso gusto es digna de la mayor compasión”, observó la chica del moño rojo mientras se secaba la frente empapada con un pañuelo de encaje blanco”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuide sus palabras Lady Dusseldorf!”  -observó la señora del sombrero con un gesto disgustado-“tratándose de la Reina, ni su sangre noble le habilita a semejante falta de modales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Así son las nuevas generaciones Duquesa –señaló arrancando el motor el chofer de Frutillita- reniegan alegremente de la autoridad, y aún tienen el descaro de opinar  sobre política”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eso no es cierto –contestó la chica del moño rojo ofendida- “qué puede importale a una jovencita como yo que los tories estén dominandos una mayoría de viejos tahúres sin escrúpulos y los wigs sólo respondan a los intereses del oscuro Barón de Mathausen? Hay en la vida demasiadas cosas bellas para ocupar el espíritu”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“...lo cual no incluye a éste maltratado transporte en el que viajamos! –contestó desde su asiento la señora del sombrero- Doy fe que nuestro buen amigo al volante debió traerlo desde algún rincón perdido de la selva de Birmania después de la derrota de Hiroito! Y puesto a cumplir tan titánica empresa, decidió transladar con el transporte la selva completa y su pegajoso clima…Dios sabe cuando dejará de hacer calor. Ni en  Laos padecí algo por el estilo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dónde queda Birmania?” Preguntó sin demasiado interés el niño, siempre absorto en sus plateadas mascotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Birmania era un infierno parecido a éste si hablamos de calor y humedad. Pero al menos en esta bendita caldera  no acecha un soldado japonés detrás de cada árbol” –apuntó el chofer intentando inútilmente dirigir un poco más de aire de su ventilador personal-“.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Entonces el señor sirvió durante la última Guerra..con vuestro permiso caballeros, no puedo sino aplaudir mi propia perspicacia…”…-concluyó la señora del sombrero con un dejo de disimulada admiración, y agregó después: “Mi difunto esposo, el Conde de York, lideró el desembarco de la Caballería Mecanizada Imperial en la Playa de Sword en Normandía. Todos decían que mi querido Charles era invisible a las balas enemigas. Pero debió toparse con un artillero alemán de muy buena visión, porque su tanque  parecia una lata de corned beef abierta a cuchillo cuando terminó la pelea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La guerra es absurda –sentenció la chica del moño rojo- prefiero hacer el amor  y fumar marihuana en nombre de la paz. Lennon tenía razón “war is over”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Milady!” –se ruborizó la señora del sombrero- “se ha vuelto usted acaso completamente loca?” Y comenzó a persignarse mientras quitaba de un bolso ordinario de plástico multicolor una botella de perfume de cristal facetado que en nada tenía que ver con el resto de sus vestidos y accesorios made in Mercado 4.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Qué es marihuana?” intervino el niño detrás de su bolsa transparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo cuando comenzaba a divertirme,  repuesto del shock inicial de ver a Frutillita convertido en  refinado Club Británico, el chofer volvió a fijarse en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Disfruta con la travesía caballero? Habrá de disculpar lo rúsitico del servicio. Sucede que Strawberry sirvió por décadas en la India y desde Ghandi las carreteras de esa parte del Imperio resultan un castigo para cualquier vehículo por más duro que éste sea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Stra…strawberry?” Pregunté apelando a mis precarios conocimientos del inglés escolar en Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya no se ocupaban de mí.&lt;br /&gt;Los cuatro volvían a conversar animadamente acerca del futuro del Imperio y la grandeza de la monarquía, ajenos a una realidad que gritaba esa pobreza digna que tienen los pueblos del interior de cualquier país sudamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez desde que Frutillita comenzó a desandar su recorrido  miré por las ventanillas mugrientas.&lt;br /&gt;El lago, ahora a mi derecha, tenía un aspecto lechoso, casi irreal. Por todo el espejo de agua flotaba una bruma  blanca y densa, que comenzó a invadir los esteros que rodeaban el lago y el borde de la calle por la que circulábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“God Damned, look at this fog” exclamó el chofer.&lt;br /&gt;Por primera vez me percaté que debajo de su sombrero piri acechaban unos ojos dolorosamente transparentes.&lt;br /&gt;Un miedo absurdo me corrió por la espina.&lt;br /&gt;Pero ya Frutillita se metía de lleno en el banco de niebla y hasta las dos mujeres callaban.&lt;br /&gt;El chofer disminuyó la marcha y comenzó a circular a paso de hombre. La niebla era cerrada y chocaba en volutas vaporosas contra los parabrisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego vino el frío.&lt;br /&gt;Un frío imposible.&lt;br /&gt;Primero pareció uno de esos repentinos descensos de dos o tres grados cuando se atraviesa un puente viajando por carretera abierta.&lt;br /&gt;Después la caída de la temperatura se hizo más evidente y horrorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, el pueblo volvió a aparecer.  Pero duró unos segundos. Pasados la casa de Gladys, la niebla se hizo aún más densa y avanzamos con mucha cautela hasta que Frutillita viró bruscamente a la derecha, por una camino pedregoso y ascendente.&lt;br /&gt;Conforme subíamos, la niebla se hizo más liviana hasta desaparecer.&lt;br /&gt;Entonces apareció un portón de hierro herrumbrado y detrás, un edificio antiguo, rodeado de pastos altos y mangos añosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprendí que estaba por conocer el motivo del atraso.&lt;br /&gt;Frutillita o Strawberry para el caso, no se había demorado por causa de Gladys.&lt;br /&gt;La casona que se levantaba ante mí tenía las respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien abrió los portones y el viejo ómnibus tnegoció el empinado acceso hasta la casa con dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la señora del sombrero la que volvió a hablar: “la performance de jardinero de Lady Mc Kenzie es más bien lamentable. Fíjense en el descuido de esos setos. Temo que la desidia de los locales haya hecho mella en la disciplina prusiana del pobre hombre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ciertamente, Albert carga con una cruz demasiado pesada. Algunos creen que se volvió loco en Rusia. Fue el único sobreviviente de su grupo. 25 tanques Tigre quedaron atrapados en un bolsón, rodeados por el ejército rojo y machacados por la aviación y la artillería. Cuenta que por las noches aún ve a sus compañeros de división correr por el parque de la casona, ardiendo y dando alaridos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Asustan al niño con esas historias” dijo la chica del moño rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no dijo nada más porque Frutillita-Strawberry ya se detenía frente a las columnatas de la entrada principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero bajó el chofer, luego la chica y la señora y por último el niño. Los seguí. La puerta de la casona se abrió y apareció un indio viejo y encorvado, con la cabeza rapada y la cara curtida por el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ademán cansado nos invitó a pasar. En el interior, de un lujo añejo y algo decadente, el balcón de mármol flanqueado por escaleras de roble,  mostraba una placa de bronce que daba la bienvenida;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“THE ALL-IS-POSSIBLE LAND”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que caminé con la mandíbula caída y un silbido de sorpresa ahogado en la boca ante cada ventana, cada mueble, cada baldosa, porque cada baldosa estaba pintada a mano: tenía la capilla Sixtina dada vuelta! Aunque, bueno, los dibujos no eran tan sacros. Llevaba las preguntas hiriéndome la garganta, pero ante tanto inglés copetudo, mi español se oiría como un dialecto precario, así que me las guardé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la del moño rojo la que rompió la burbuja que por lo visto llevaba sobre la cabeza. Los ensayos son muy reales –dijo guiñándome un ojo- así que entiendo que estés un poco confundido, es que llevamos años preparando esta obra. Admito que suspiré, entonces todo esto es un show, un ensayo? Ustedes son actores? Esto es un teatro? –sí, vomité las preguntas- Sí tonto, todo lo que presenciaste fue puro teatro jaja. Me sentí endemoniadamente aliviado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sentamos en un banco alto, polvoriento y con una tímida planta subiendo por sus patas mientras los demás pasajeros del Frutillita bajaban baúles y bolsos. Debo admitir que aún así, me sorprendía mucho el cambio de paisajes, el extraño viaje, aquella casa, el lago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(o ya no era solo un lago?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo era muy raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se llama la obra? –pregunté acomodándome la camisa, había perdido un botón, justo el encargado de esconder la peor parte de mi incipiente panza- Todavía no le pusimos nombre, es que no logramos ponernos de acuerdo. Pero no dijiste que llevan años preparándola? Oh sí, 179 años y dos días para ser más exactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;VIII&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Dónde está Sábato?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Preguntó el chofer ya fuera de su papel.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Ernesto es un tipo introspectivo, ya lo sabemos,&lt;/i&gt; contestó la jovencita.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Estoy seguro que se fue tras las huellas del fantasma de Casaccia o algo por el estilo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;A esta hora? Lo dudo,&lt;/i&gt; observó la más joven. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Más bien lo hago compartiendo coloquio y paellas con el gallego. Ernie podrá ser un pasional, pero lo es por igual a la hora de desatar sus demonios literarios y sus apetitos más terrenales. Y hay que decir que no hay como un chef español a la hora de tentarnos con el pecado de la gula.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Bien, estamos huérfanos del Maestro...el Capitán de este barco pirata ha abandonado la nave y renunciado –espero que por unas horas- a su aventura definitiva,&lt;/i&gt; filosofó el chofer de Frutillita jugueteando con la palanca de cambios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La matrona del grupo habló ceremoniosa:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Henos pues aquí, mis queridos saltimbanquis. Abandonados a nuestra pobre suerte, en una mansión tan decadente como nuestro transporte y lo que es&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;peor, sin lo más básico para sobrevivir en&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;medio de este país imposible: dinero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y así, todos terminaron por enfrascarse en una disquisición más propia de sofistas que de actores itinerantes:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;El Maestro vino a terminar lo que Borges no pudo: modificar la realidad con la ficción. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;La tinta y el papel no se comen, ni se respiran. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Ernesto fue mucho más terrenal. A veces creo que si pellizcasen a Jorge Luis no sería capaz de pestañear siquiera. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Ernesto siente la piedra, el beso y la brisa.  Todas cosas que se reciben antes en la cara que en el cerebro….Borges hizo metáfora hasta de los objetos contundentes…&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Sábato es más real…más como nosotros. Por eso me siento inclinado a apoyar la hipótesis de la paella antes que la de los fantasmas de la Babosa….&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Caballeros&lt;/i&gt; –repuso la matrona- &lt;i&gt;no perdamos más el tiempo con vanas disquisiciones más propias de un Joyce que de un Le Pera. Iniciemos. Hagámoslo posible…&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Sin el Maestro? &lt;/i&gt;Preguntó&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;quitándose la mugre del pulgar derecho el chofer de Frutillita.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Sin el Maestro&lt;/i&gt;, repuso la matrona. &lt;i&gt;Las instrucciones han sido claras. No hay más que bajar hasta la estación y hacer lo que hemos venido a hacer.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; IX&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La estación estaba vacía, Como todos los días desde la caída del puente a 12 kilómetros de Luque.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Frutillita se detuvo a unos quince metros del edificio principal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su variopinta tripulación bajó recelosa. Como midiendo cada centímetro de humedad. El día estaba gris e incierto. Muy octubre. Muy de ése choque único entre la estación fresca y el calor norteño tan propio del Paraguay meridional.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Nosotros somos la realidad, pero nuestros papeles son pura ficción.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Dónde se queda el público?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;El público es El Portal.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Ahí está la clave.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Un pequeño grupo de actores  representando la ficción, pero presentando la realidad. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Está en las personas que rodeen el escenario el unir la presentación de los hechos con la representación de la historia. Público-Bisagra.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Si funciona, lo escrito en el papel se volverá realidad tangible.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Y podremos transformar una verdad lamentable en otra un poco mejor por intervención de la ficción modificadora.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Cambiar el mundo con literatura? &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Vos empezaste a tomar muy temprano…le espetó el jovencito a su amiga.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;No creo que el cocido quemado modifique mi entendimiento….&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Caballeros! Comencemos a montar…si funciona o no, lo sabremos en una hora. La función comienza a las siete de la tarde!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Y si El Maestro llega antes y modifica el guión como ya lo hizo en cada una de nuestras presentaciones?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;El Teatro Itinerante se apoya en la capacidad de adaptación y en la improvisación constante! Que fluya la esencia entonces!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y la tarde caía entre golpeteos de martillos y olor a polvos de maquillaje...&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-8193326795856787698?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/8193326795856787698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/una-creacion-colectiva-entre-16-formas.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8193326795856787698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8193326795856787698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/una-creacion-colectiva-entre-16-formas.html' title='Composición Colectiva por Entregas de Florencia Parodi y Anibal Rey'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-8592659232628310355</id><published>2010-03-09T04:18:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T04:19:28.616-08:00</updated><title type='text'>NECESITO COMPRARME HAWAIIANAS</title><content type='html'>Tengo las hawaiianas gastadas.&lt;br /&gt;Serán muy onderas y muy básicas. Será o no cierto que Eva Herzegovina le regaló un par a Naomí Campbell de puro cool que eran (eso lo leí en internet, así que debe ser cierto).&lt;br /&gt;Pero lo real es que se me gastaron.&lt;br /&gt;Desparejas para peor.&lt;br /&gt;Más hundidas en el borde interno. Maldita pisada de pie plano.&lt;br /&gt;Siempre odié la asimetría. En todo.&lt;br /&gt;Necesito que las cosas estén equilibradas hacia uno y otro lado.&lt;br /&gt;Se entiende?&lt;br /&gt;Pero no.&lt;br /&gt;Los humanos terminamos arruinando la perfección natural del Gran Arquitecto.&lt;br /&gt;Si hasta el rostro más lindo es asimétrico!&lt;br /&gt;A ver...los perros son asimétricos? No.&lt;br /&gt;Y los gatos? Menos…&lt;br /&gt;Pero los humanos sí.&lt;br /&gt;Se entiende, no?&lt;br /&gt;Ella por ejemplo.&lt;br /&gt;Tiene facciones armoniosas pero hay una bajada en la comisura derecha un poco más pronunciada que en la izquierda.&lt;br /&gt;Ahora que está recostada me doy cuenta.&lt;br /&gt;Y los pómulos…los pómulos tienen una falta de armonía que casi no se nota, no tengo dudas.&lt;br /&gt;Uno está un algo, no mucho, más hundido que el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, la nariz no hace concesiones.&lt;br /&gt;Es perfecta.&lt;br /&gt;Resiste hasta el examen de un tipo detallista como yo.&lt;br /&gt;En eso el abuelo puede estar contento.&lt;br /&gt;Incluso después de atarme y pegarme.&lt;br /&gt;No habrá logrado hacerme escribir con la mano correcta –siempre dijo que el que escribía con la zurda era comunista y por lo tanto puto- pero en todo lo demás bien que lo obedecí al abuelo.&lt;br /&gt;Y bien que salí perfeccionista, igualito a él.&lt;br /&gt;Por eso me molestó tanto que hasta ella tuviera el rostro un alguito desequilibrado.&lt;br /&gt;Yo creo que fue cuando me miró de frente, con esa mirada baja medio desafiante, tan de ella. Por eso la maté. Porque leí en internet que la muerte le da una paz diferente a las personas. Una belleza que jamás podrían tener estando vivos. Porque la vida duele y enajena y obsesiona. Se entiende?&lt;br /&gt;Digo, de algún lugar viene eso de “descanse en paz” no?&lt;br /&gt;Y yo pienso que de repente, no sé, si la muerte embellece por ahí le devuelve el equilibrio..&lt;br /&gt;Pero ahora que la miro, no.&lt;br /&gt;Es más, hasta parece que con el paso de los días la asimetría se vuelve más…evidente.&lt;br /&gt;Eso sí, sus hawaiianas se gastaron parejitas, parejitas.&lt;br /&gt;Eso hay que reconocerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-8592659232628310355?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/8592659232628310355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/necesito-comprarme-hawaiianas.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8592659232628310355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8592659232628310355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/necesito-comprarme-hawaiianas.html' title='NECESITO COMPRARME HAWAIIANAS'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-819368339542998524</id><published>2010-03-09T04:01:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T04:17:11.324-08:00</updated><title type='text'>Nos Bailaron</title><content type='html'>Crónica de una muerte peñarolense vengada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos bailaron, nos ganaron 3 a 0 y nada. Estaba preparando el mate. Empezó el partido y fui a buscar un abrigo para sentarme en la cama. Acá en el apartamento  hace fresco. Y ya me calenté. No tuve tiempo ni de sentarme y ya perdíamos uno a cero. Después del segudo me fuí a caminar con Ana de pura bronca nomás. Y así, alejado el nerviosismo, ibamos paseando por un vacío 18 de Julio. En la `puerta de un bar varios imbéciles, energúmenos, maricones, soretes, descerebrados, gallinas, cagones, o sea hinchas de Nacional, miraban  muertos de hambre el partido a través del vidrio. Y al pasar. Gooool, el tercero. Justo cuando yo pasaba, no puede ser. Nacional. Nacinal!!!no más!!! y yo no podía haceer otra cosa, me pare entre los veinte tipos y me puse a gritar Nacional!!! Hijos de mil puta! Nacionall!!! Golazo! Hijos de puta!!! Ellos quedaron convencidos que yo era hincha de Nacional, pero los estaba puteando a ellos.&lt;br /&gt;Fué un buen desahogo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-819368339542998524?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/819368339542998524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/nos-bailaron.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/819368339542998524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/819368339542998524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/03/nos-bailaron.html' title='Nos Bailaron'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-722216622429911251</id><published>2010-01-26T07:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T08:08:03.114-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>A VER CÓMO TE LO EXPLICO, NIÑA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia rescatada de hace mucho tiempo atrás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(para leer escuchando algo de Sabina o al Calamaro más tóxico)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno que creía haberlo visto todo…&lt;br /&gt;Ojos, bocas y voces en loop,&lt;br /&gt;hasta que ella movió un naipe,&lt;br /&gt;mi última carta por jugar&lt;br /&gt;Justo la del medio,&lt;br /&gt;en la base de mi pirámide perfecta&lt;br /&gt;tan equilibrada…&lt;br /&gt;y todo se vino abajo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pequeña y feroz&lt;br /&gt;Un gato negro-noche,&lt;br /&gt;De pelaje lustroso.&lt;br /&gt;Cuerpo menudo y lacerante.&lt;br /&gt;Mirada fatal de juguete bravo&lt;br /&gt;Como salido de la Bond Street…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ante tamaña demostración&lt;br /&gt;De encantos felinos&lt;br /&gt;(que riman con femeninos)&lt;br /&gt;El paño de la mesa de juego&lt;br /&gt;se me arruga…&lt;br /&gt;(casi tanto como la frente)&lt;br /&gt;Y ya no entiendo nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno reacciona con temor frente a lo que no conoce&lt;br /&gt;Y yo no te conozco&lt;br /&gt;Nunca te vi antes&lt;br /&gt;No se bien por qué&lt;br /&gt;Vos no entrás en loop como los otros&lt;br /&gt;No estabas prevista en mis cálculos.&lt;br /&gt;Sos una falla en mi matriz&lt;br /&gt;Con efecto dominó&lt;br /&gt;Sobre mi larga fila de buenas razones..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo el tablero lleno&lt;br /&gt;De warnings rojos que se prenden y se apagan.&lt;br /&gt;Porque cada vez que te acercás&lt;br /&gt;Caigo en picada&lt;br /&gt;Me precipito en barrena,&lt;br /&gt;Rendido a tus pies chiquititos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras, vos escapás volando&lt;br /&gt;Con tu sonrisa llena de hermosa levedad.&lt;br /&gt;Con la gracia de un angelito caído&lt;br /&gt;Que juega al sube y baja&lt;br /&gt;Entre el cielo y el infierno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-722216622429911251?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/722216622429911251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/ver-como-te-lo-explico-nina-una.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/722216622429911251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/722216622429911251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/ver-como-te-lo-explico-nina-una.html' title=''/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-4864516859540421310</id><published>2010-01-22T10:12:00.000-08:00</published><updated>2010-01-25T07:35:20.544-08:00</updated><title type='text'>Mariposa Pontiac</title><content type='html'>Un Pontiac GT negro mate. Negro carbón. Es el modelo setenta y uno. Mi favorito. Dos luces redondas y penetrantes, doble boca de ventilación ovalada y ése aspecto de fiera agazapada, definitivamente hecha para la noche. Huele bien. Nunca usa perfume (siempre odié esos pinitos colgando del espejo), porque huele naturalmente bien. A gasolina de alto octanaje. Combustible puro y duro sin concesiones a las leyes medioambientalistas. Ama el humo, porque del humo viene y en el humo se esconde.&lt;br /&gt;Tiene corazón frío. Sólo hasta que hace contacto. Entonces se vuelve metal al blanco y todo queda en su lugar. La fiera está a la altura de sus apariencias. Hecho para correr. Luce en movimiento aunque esté quieta. Alguna vez intentaste atrapar a un Pontiac setenta y uno?&lt;br /&gt;Construido para grandes carreteras, el V8 GM no acelera demasiado rápido. Tanto que podés llegar a pensar que es sencillo alcanzarlo. Sólo dale tiempo. Cuando sienta que estás a punto de tocarlo, su ocho cilindros hinchará los pulmones de aire, como si todo el oxígeno del planeta no le alcanzara para alimentarse y desaparecerá por un tiempo de tu vista. Unicamente hasta que crea que has abandonado la persecución. Entonces volverá a hacerse visible, como si disfrutara jugando al gato y al ratón versión 350 caballos de serie.&lt;br /&gt;Hace algún tiempo, uno de éstos iba escuchando su propio motor (cuando se es hermoso, es lógico ser un poco narcisista...).&lt;br /&gt;A 170 por hora, el Pontiac parecía quieto, suspendido en el aire. Sólo el sol brillando traicionero sobre un par de abollones o en el pequeño gato de plata pintado en la puerta del conductor, delataba el movimiento.&lt;br /&gt;La mariposa, sutil, volaba hecha de seda y papel y tierra de colores, como un juguete japonés animado… Nunca supo qué le pasó. Literalmente explotó contra el parabrisas del Pontiac.&lt;br /&gt;Fue un instante mágico y absolutamente íntimo. Brutal y bello. Nadie estaba allí para observarlo: el coche y la mariposa se hicieron uno.&lt;br /&gt;En el bar me dijeron que a veces sucede, (sólo cuando las condiciones de clima y humedad son del todo propicias).&lt;br /&gt;Entonces, de esta fusión a velocidad definitivamente ilegal salió una mujer.&lt;br /&gt;Enfundada en su blusa lila. Calzada en sus jeans negros, tan negros como su pelo, como sus ojos carbón, como su muñequera de cuero de queen of the highway…&lt;br /&gt;Permaneció suspendida unos segundos en el aire. Negándose a dejar de ser mariposa y Pontiac.&lt;br /&gt;Luego cayó, rodó a un lado por la banquina blanda y asomó entre los arbustos, puteando y limpiándose el barro de las botas y la sangre que manaba de su boca, (una boca igual de grande que el morro del Pontiac).&lt;br /&gt;Enseguida buscó el asfalto y retomó el camino con paso vacilante, mientras encendía un cigarrillo añorando el último trago del que podía acordarse después de la borrachera.&lt;br /&gt;Yo no lo ví, pero cuentan que el viento le movía las mangas de la blusa como si fueran alas…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-4864516859540421310?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/4864516859540421310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/mariposa-pontiac.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/4864516859540421310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/4864516859540421310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/mariposa-pontiac.html' title='Mariposa Pontiac'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-8146848160457858029</id><published>2010-01-22T10:10:00.000-08:00</published><updated>2010-01-22T10:11:18.902-08:00</updated><title type='text'>La Gata del Escritor</title><content type='html'>LA GATA DEL ESCRITOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gato pasa su pata  por la lengua de lija y por su cabeza achatando las orejas. Lo hace alternativamente entrecerrando los ojos con placer. Pura fruición. Mis disculpas: no es gato, es gata. Su cara afilada, deja en claro su sexo, al menos para los humanos incluidos en el inventario de propiedades felinas.&lt;br /&gt;Ella completa su meticuloso baño. Es joven, no más de tres años. Tiene el pelo negro azabache y brillante. Sus ojos celestes con ligero estrabismo, la cola quebrada en la punta y una nariz demasiado  larga, sugieren encuentros furtivos entre su madre, -sufrida gata de panadería- y el siamés gran campeón de los Orazábal.&lt;br /&gt;No tiene nombre. Esto parece irrelevante. Al menos para ella. Disfruta el silencio (estoy convencido que los gatos saben mucho más de lo que suelen declarar). Muy erguida, con su cola cubriendo las patas delanteras, observa al escritor con rigidez de loza. Un ligero parpadeo denuncia la vida que la llena pero que sólo regala cuando decide honrar a su escritor tras una lata de atún  (brasileño, nunca peruano) o una electrizante cepillada de lomo.&lt;br /&gt;Un mosquito se atreve con sus orejas. Los delicados capilares de los ojos captan su presencia medio segundo antes. El mosquito se pierde en su boca sin tiempo para entender lo qué pasó.&lt;br /&gt;El escritor continúa escribiendo que el escritor continúa escribiendo y que siente pena por los humanos que esgrimen con orgullo y global estupidez el “ay no! A mí me gustan los perros!”. El escritor no entiende. No entiende porque a él también le gustan los perros. Ama su calidez, su incondicionalidad, su torpeza cariñosa y casi siempre desmedida y llena de babas. Como niños, vamos…El escritor siente pena. Porque su amor por el gato no excluye el afecto hacia el perro. Entonces, recluído en su obligado círculo de hombres y mujeres cat friendly, se enfrasca en ocasionales tertulias que matizan el buen vino y las tablas de quesos y jamón crudo con el último tip sobre alimentos balanceados o novísimos expendedores de comida con dosificador, para cuando el amo se queda en casa y su mascota osa faltar por unos días para presentar su próximo libro.&lt;br /&gt;La gata detiene el tiempo con su menudo cuerpo. Tiene la tensión dinámica del instrumento. Gata Violín, con cuerdas y costillar y cuerpo lustroso. Gata mecánica. Pequeño ingenio perfecto de motor ronroneante y complejos sistemas de amortiguación, estabilidad y frenado. Ahora, su hocico percibe un sutil cambio en el ambiente. Algo quiebra el equilibrio del tecleo monótono y del grillo perdonado hace un rato en el jardín (la piedad es una virtud reservada a los amos y a los dioses como ella). Entonces, la finura del aire nocturno endulzado con la canela y el café del incienso (su favorito), reverbera con un nuevo aleteo.&lt;br /&gt;La gata gira los conos de las orejas. No es grillo ni mosquito. Las ondas que provoca en la atmósfera del estudio son más amplias. Como cuando luego de tirar una piedra pequeña tiramos una mayor en el agua.&lt;br /&gt;La gata ya lo sabe: es mariposa.&lt;br /&gt;Pero algo la confunde.&lt;br /&gt;No es el aleteo desacompasado de una nocturna.&lt;br /&gt;Es una diurna. Ahora la ve. Está perdida. Es Violeta pálido y está confundida. Demasiado delicada para la noche. Su hermosura efímera se le muere con la vida.&lt;br /&gt;Las alas de papel de biblia chocan contra una pared, contra el cristal de la ventana contra la tapa del G4. La mariposa cae muerta. La gata no aventura movimiento.&lt;br /&gt;Desde su pedestal, el eterno triángulo de su cabeza milenaria contempla sabia, una muerte más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-8146848160457858029?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/8146848160457858029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/la-gata-del-escritor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8146848160457858029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/8146848160457858029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/la-gata-del-escritor.html' title='La Gata del Escritor'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7879825231095666299.post-5389705598801142796</id><published>2010-01-22T06:56:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T07:42:12.047-08:00</updated><title type='text'>Una larga qué?</title><content type='html'>Las motocicletas siempre han sido una suerte de mal fetiche en mi vida.&lt;br /&gt;Si he mantenido una relación masoquista de largo aliento ésa ha sido con mis motos.&lt;br /&gt;Tantos kilómetros bajo el trasero me han vuelto un poco filósofo en estas monturas.&lt;br /&gt;Ellas son el reflejo del carácter de sus creadores.&lt;br /&gt;Las BWW son austeras, precisas, funcionales,  y algo insípidas, como los alemanes.&lt;br /&gt;Las Moto Guzzi son temperamentales e impredecibles en el comportamiento mecánico,&lt;br /&gt;generosas hasta el hartazgo en las aceleraciones, algo brutales en su apariencia, como los italianos.&lt;br /&gt;Las Yamahas y las Hondas resultan ascépticas y silenciosas, casi eléctricas cuando les das gas. Velocísimas y leves como un Zero atacando Pearl Harbour.  Japonesas, vamos...&lt;br /&gt;Las Triumph son contradictorias y sofisticadas. Todo en ellas está al revés: frenos, embrague, selector de cambio...Glamour de forja y cromo que agradece la superabundancia de sol sudaca, ése que nunca tuvieron en su tierra. Inglesas, al fin.&lt;br /&gt;Las Harleys por último, son como gringos gordos. Torpes, farristas, ruidosas e imperfectas, pero con el aura propia de un pueblo que sigue haciendo de la diversión su culto. Después de todo, alguien que inventó el rock and roll no puede ser malo...&lt;br /&gt;A bordo de todas ellas di varias vueltas al mundo sin salir del Uruguay.&lt;br /&gt;Y en el proceso, dí con mis huesos sobre el asfalto, sintiendo más dolor por mi compañera caída que por mí mismo.&lt;br /&gt;Cada piña dejó su huella en mi humanidad. Algunos dedos rotos, tres cicatrices quirúrgicas y una rodilla que siempre anuncia precipitaciones y altos porcentajes de humedad.&lt;br /&gt;Pero sobretodo, el accidente echó por tierra mi condición de gallito, de dueño de la pelota, de campeón berreta.&lt;br /&gt;Por eso amo a mis motocicletas. Porque me enseñaron, con cada larga marca de goma sobre el asfalto, a ser un poco menos pelotudo.&lt;br /&gt;A ellas mi pequeño homenaje, para iniciar este blog.&lt;br /&gt;Keep ´em rollin´&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7879825231095666299-5389705598801142796?l=anibalrey.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anibalrey.blogspot.com/feeds/5389705598801142796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/una-larga-que.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/5389705598801142796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7879825231095666299/posts/default/5389705598801142796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anibalrey.blogspot.com/2010/01/una-larga-que.html' title='Una larga qué?'/><author><name>anibal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07046977188865283375</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_OpKno-JW25k/S1nMFN7FqZI/AAAAAAAAAAM/CYPNvd786pY/S220/DSC00043.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
